En esta noche de Luna blanca, como otras, en que apenas duermo a causa del dolor, como provocado por cientos de lacerantes agujas; pense llegado el momento de iniciar este blog, diferenciado de la web SOSSFC, y de algunos canones habituales.
No quisiera ofender a nadie con su contenido, ni apesadumbrar a mis iguales que padecen el azote de esta enfermedad. Pero no desperdiciare mis escasas energias y mi menguante lucidez relatando falsas historias o simulando la realidad de esta tirania que me tiene preso de impotencia y detiene mis proyectos vitales.
Deseo explicar como es realmente mi experiencia. Que soy ahora, y que como fui antes. Los avatares sufridos en el transcurso de mi enfermedad. El comportamiento humano. Los obstaculos ante la administracion sanitaria. En suma ese entorno, todas esas circunstancias que, a veces sin saber como, nos envuelve como un cerco imposible de romper.
No se si podra interesar a alguien. Con que lean y entiendan, sera cumplido mi objetivo. Y si a alguien en mi situacion, le sirvio para enderezar el rumbo, me sentire satisfecho. Inicie no hace mucho un diario para reflejar mis cotidianos padecimientos, con la idea de aportarlo en el caso, siempre probable de que me sucediese cualquier contratiempo fatal. Y estas lineas pueden perfectamente servir de testimonio, en el caso de un inesperado desenlace causado por mi enfermedad.
Sepan aquellos que son ajenos a estas vicisitudes, que yo tambien fui ajeno a este guion que compartimos en la escena del mundo todos quienes estamos involuntariamente vinculados a esta enfermedad y otras relacionadas.
Si poseen la paciencia, la solidaridad y tienen el detalle de seguir leyendo comprenderan cuanto les comento. O incluso por egoismo, pues nadie esta a salvo y debieran ampliar su conocimiento.
Pues si, amigos, esta noche de quietud, con luna de plata, ha vuelto a pararse el tiempo. Y no sepan cuanto pesan los minutos, y las horas, en las noches de España. Como el ciego privado de un hermoso dia de primavera; para el caso es lo mismo una noche de truenos que una noche de Luna, y es igual, para todos, donde se hallen. Los enfermos con SFC ya no distinguimos la calida primavera del gelido invierno. Solo cuentan nuestras necesidades basicas, como zombis o automatas.
A todos, que pacientes esperan y luchan por un positivo desenlace a su enfermedad, les animo a que no se detengan